mujeres ganaderas

Ganaderas en Red es ante todo un grupo de mujeres. A lo largo de la historia, a las mujeres se nos ha asignado, desde el nacimiento, un rol específico: se nos ha impuesto una misión como hijas, esposas y madres. Casi siempre los hombres, padres, hermanos o maridos, decidían el papel de cada elemento de la familia, dentro y fuera de casa, y la mujer y los hijos obedecían. Paradójicamente, aunque la vida y la economía rural real, la agricultura y la ganadería extensiva, no serían posibles sin nosotras, las mujeres hemos sido ampliamente invisibles al sistema económico e institucional. Las mujeres en el campo hemos sido históricamente mano de obra gratuita: desde las huertas, al cuidado de los animales de la casa, pasando por el trabajo en tareas imprescindibles como las parideras, la siega de la hierba, el esquileo, el ordeño, la matanza, la transformación para la conservación de la carne y los lácteos, entre otras.

Aún hoy el trabajo agrario de la mayoría de nosotras no consta formalmente en las estadísticas: muchas no somos titulares de explotación, no cotizamos. Tampoco la sociedad ha alcanzado aún un nivel de madurez en el que los trabajos de cuidados estén repartidos equitativamente entre hombres y mujeres, por lo que casi todas llevamos una doble jornada laboral, en el campo y en casa. La precariedad de la economía agraria obliga además, a menudo también a las mujeres, a asumir otros empleos fuera de la explotación agraria, llevando incluso una triple carga.

Desde GeR, como mujeres, vamos rompiendo cadenas para ganar poder de decisión sobre lo que queremos ser, pero también lo que no queremos ser: queremos ser libres e independientes, queremos reconocimiento y visibilidad, queremos ser dueñas de nosotras mismas, de nuestras vidas personales y profesionales, para elegir como vivir y cómo gestionar nuestras ganaderías. Las mujeres de GeR abanderamos un compromiso con el mundo rural en dos dimensiones. Por un lado desde dentro, individualmente, ejerciendo nuestra libertad y nuestra responsabilidad, formándonos y siendo motores de innovación y creatividad en nuestras ganaderías y el sistema agroalimentario en el que trabajamos. Y por otro lado como red, colectivamente, hacia fuera, siendo referentes para la sociedad y las nuevas generaciones, visibilizando a la mujer y el papel clave, socio-cultural, alimentario y ambiental, de la ganadería extensiva, así como nuestra lucha por la justicia y la igualdad. Creemos que Ganaderas en Red es uno de los mejores ejemplos en la historia reciente de entendimiento y solidaridad entre mujeres, de sororidad para prestarnos ayuda mutua y para desprendernos de los límites impuestos desde fuera por una sociedad construida sobre la preeminencia masculina y para su servicio.

Por eso somos mujeres de tierra, que expresa nuestro compromiso con la madre naturaleza y con la vida en el campo, de viento que simboliza la libertad y la independencia y llevamos al ganado en el corazón que introduce la sensibilidad y el afecto en nuestra profesión. Así lo expresa nuestro lema: “La tierra en el alma, el viento en el pelo y el ganado en el corazón”.