Pastoreo de verano, ¿te apuntas?

julio 2025

El último episodio de esta temporada antes de la pausa estival del podcast Contando Ovejas; un paréntesis para coger aire mientras el campo sigue su curso y las tareas y el calor no dan tregua.

Este capítulo es, sobre todo, una conversación entre ganaderas, una especie de sobremesa entre montes y pastos y dehesas, en la que se comparten anécdotas, proyectos, aprendizajes y desafíos para acercar a quienes nos escuchan nuestros veranos, que son tan diversos como nosotras. Un cierre de temporada que resume muchas de las preguntas que atraviesan el campo hoy: ¿cómo descansar cuando sostienes una ganadería?, ¿cómo contar lo que haces sin edulcorarlo?, ¿cómo hacer del turismo rural una experiencia ética y transformadora?… Nuestro objetivo es que el público oyente conozca a quienes sostienen el día a día de la ganadería extensiva y al mismo tiempo diseñan formas de abrir los paisajes y saberes ganaderos al mundo sin que se rompa su delicado equilibrio. Entre la trashumancia, la siega, el ordeño y los talleres con lana, se dibuja un verano intensísimo, lleno de experiencias que van mucho más allá de la postal del turismo rural.

Campañas de verano

La primera parte del episodio repasa la actualidad estacional: campañas de esquileo, recolección de forrajes, subidas a pastos de montaña y trashumancia y trasterminancia… Las lluvias abundantes han dado respiro a los pastos de primavera y eso ha permitido alargar la permanencia en zonas bajas.

También se habla de la recogida manual de la hierba en zonas abruptas, de cómo segar y llenar los pajares sin maquinaria, con ese trabajador infalible que es el sol. El ordeño intensivo en época de máxima producción, la alfalfa de la zona norte, las madrugadas en el monte… Cada testimonio aporta un fragmento de esta geografía rural viva que rara vez entra en la agenda informativa.





¿Vacaciones?

También se conversa, claro, del descanso; también de su ausencia. “Vacaciones se cogen pocas”: A veces son fines de semana, tres días robados al calendario; otras veces, se improvisan escapadas solitarias cuando las circunstancias lo permiten. La ganadería familiar no da respiro conjunto: si se va una, alguien tiene que quedarse. Y en muchos casos, los días de descanso se entrelazan con encuentros de formación, ferias o actividades comunitarias. “Mis vacaciones son los encuentros de GeR”, dice una de las compañeras.

Agroturismo: sembrar vínculo

Uno de los núcleos del episodio es el agroturismo: esa forma de tender puentes entre lo rural y lo urbano. Muchas de las ganaderas de GeR han incorporado actividades agroturísticas como complemento a su actividad productiva: visitas guiadas a ganaderías y queserías, talleres de elaboración de queso, rutas o mañanas de pastoreo, campamentos familiares, experiencias laneras o colaboraciones con establecimientos y plataformas de turismo consciente.

Lo más sorprendente no es la variedad de propuestas, sino su sentido profundo: el deseo genuino de compartir saberes, de enseñar de dónde viene la leche o cómo se esquila una oveja, de contar lo que supone convivir con el lobo o explicar qué es el manejo regenerativo del pasto. Porque no se trata solo de mostrar sino de reeducar las miradas.

En muchos casos, ni siquiera las niñas y niños de pueblos conocen el valor y la complejidad del trabajo ganadero. Hay una desconexión estructural que afecta a lo urbano, pero también a lo rural. Por eso, las visitas escolares, los talleres de lana y las actividades familiares no son un añadido; cumplen una labor educativa de primer orden.





Experiencias que transforman

Se relatan experiencias como los campamentos familiares de inmersión rural con comida de producción propia y actividades en torno a la tierra en la dehesa sevillana, las “mañanas de pastoreo” en Sayago, las visitas a una explotación en Tierra de Campos o los talleres de mujeres del mundo organizadas en Mallorca en torno a la artesanía. Cada una aporta una semilla de vínculo, de conciencia, de transmisión de un modo de vida que, como se repite a lo largo del podcast, es mucho más que un trabajo: es una forma de estar en el mundo. También hay iniciativas de ecoturismo que combinan naturaleza y producción como Pastando con lobos, un proyecto que en lugar de ocultar el conflicto con la fauna salvaje lo convierte en oportunidad de aprendizaje y convivencia.

“El ganado extensivo es el que hace que el paisaje esté así de bonito”, recuerda una de las voces. Y es cierto: sin rebaños no hay senderos abiertos, ni diversidad vegetal, ni equilibrio ecológico.

Apicultoras en red: una ampliación necesaria

En este episodio también se recoge una de las noticias más recientes en el seno de Ganaderas en Red: la incorporación de las apicultoras que trabajan en extensivo como parte de la red. No se trata solo de sumar más perfiles profesionales, sino de reconocer una realidad compartida: la apicultura extensiva tiene vínculos profundos con los paisajes, con la biodiversidad y con la soberanía alimentaria.

“Sin abejas no hay cocido”, dice una de las compañeras, parafraseando un dicho mexicano. Porque sin polinización no hay legumbres, ni frutos, ni forraje. Sin abejas, el ciclo se rompe. Por eso, muchas apicultoras están comenzando a ofrecer también experiencias turísticas o educativas que permiten comprender la importancia de estos insectos invisibles para la cadena de la vida. Visitas a colmenas, talleres, degustaciones de miel… experiencias que cambian la forma en que miramos un simple bote de miel, que deja de ser “caro” para volverse valioso.

Consejos para turistas con sentido común

El episodio concluye con algunas recomendaciones para quienes visitan el campo en verano. Porque si bien las ganaderas abren sus puertas y caminos, también piden respeto. “Nuestros animales no están ahí por estar. Están trabajando, como nosotras”. Atar a los perros propios, no atravesar los rebaños en bici o moto, no alimentar a los mastines (que no están abandonados, sino cumpliendo su función), respetar las indicaciones de la pastora o pastor… son pequeños gestos que marcan la diferencia entre una experiencia grata o un conflicto evitable.

Paciencia, comprensión, respeto mutuo. “El turismo rural puede ser muy enriquecedor si se hace con sentido común y con los pies en la tierra”.

Recomendaciones finales para este verano

Como siempre, el episodio se cierra con recomendaciones culturales. Esta vez, el documental Tota muntanya llegendària té les seves amazones, sobre mujeres que hacían requesón en la montaña catalana y bajaban a la ciudad a venderlo y sirve de espejo para muchas de las ganaderas entrevistadas. También se recomiendan dos libros: Libros de cantos y animales de Carolina Arabia, que recoge tradiciones orales de canto a los animales desde Colombia a Marruecos y las fichas Fíjate nubes de Ana San Juan, una propuesta poética e interactiva para mirar el cielo con otros ojos.

Hasta la próxima temporada

Nos despedimos hasta después del verano. Volveremos con nuevas historias, nuevas voces y nuevos retos que seguir pastoreando juntas. Mientras tanto, te invitamos a reescuchar los capítulos anteriores -sobre lana, trashumancia, escuelas de pastoras o soberanía alimentaria…- y a descubrir de primera mano los proyectos de agroturismo que sostienen nuestras compañeras.

Escucha el episodio completo aquí:

Recomendamos:

Tota muntanya llegendària té les seves amazones

https://www.instagram.com/roques_documental

De cantos y animales, de Carolina Arabia (Ediciones Menguantes, 2024)

 Fíjate nubes, de Anna Sanjuan (MTM, 2024)


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